1. El brillo en sintonía con tu entorno
Uno de los errores más comunes al trabajar desde casa o revisar el celular es mantener el brillo al 100% todo el tiempo. La pantalla nunca debe parecer una linterna apuntando a tu rostro.
Si está nublado en Concepción o si ya es de noche, disminuye el brillo de tu notebook. El objetivo es que la luz del dispositivo sea similar a la luz ambiental de la habitación donde te encuentras.
2. Pausas breves pero conscientes
Estar concentrado en una planilla de cálculo o en una reunión por Zoom nos hace pestañear menos y mantener el enfoque bloqueado en una distancia muy corta.
Acostúmbrate a aplicar una pausa sencilla: cada 20 o 30 minutos, aparta la mirada. Mira por la ventana hacia el edificio de enfrente, el cielo o los árboles. Este cambio de distancia relaja el esfuerzo de acomodación habitual.
3. Filtros cálidos antes de dormir
Todos revisamos las redes sociales o vemos una serie antes de acostarnos. Sin embargo, la luz fría y azulada le indica a tu reloj biológico que aún es de día.
Activa la función de "luz nocturna", "night shift" o "filtro cálido" en tus dispositivos unas dos horas antes de dormir. La pantalla tomará un tono ámbar o anaranjado, haciendo que la lectura sea mucho más amena y menos estimulante.